sábado, 28 de mayo de 2011



Desde el año 2003, en que se citaron dos especies del género Terfezia Chatin para la isla de Gran Canaria (Rodrigo et alii), la Sociedad Micológica de Gran Canaria ha tenido oportunidad de profundizar en el estudio de los hongos hipogeos, especialmente ascomicetes, que viven en las distintas islas hasta llegar a tener un buen conjunto de conocimientos sobre este peculiar grupo, dado que la actividad recolectora e investigadora a lo largo de estos años amplía el listado de especies y de localidades en las islas de manera importante. Al comenzar el trabajo de campo, los datos de que se disponía eran pocos y dispersos sobre Terfezia claveryi Chatin y T. boudierii Chatin) en las islas orientales del archipiélago canario (Lanzarote y Fuerteventura) y de T. olbiensis (Tul. & Tul) Tul & Tul. en las occidentales de Tenerife, El Hierro y La Palma mientras que para La Gomera sólo había una cita de Geopora clausa = Hydnocystis clausa. Geopora spp. también estaba citada para El Hierro y Tenerife (Korf et alii, 1991) y de Gran Canaria no había ninguna información. Tras el artículo de Rodrigo et alii (2003) y el posterior de Quesada et alii (2004), aumentó el número de especies para Gran Canaria.
En el presente número de Cantarela se dan a conocer la primera parte de los resultados del trabajo de campo llevado a cabo en todas las islas, a excepción de La Palma, que ha quedado fuera en este primer tramo del estudio por razones logísticas.
Así, se cita por primera vez para las islas Canarias el género Picoa Vittad. (1831) y la especie Picoa lefebvrei (Patuoillard) Maire.
Se han seguido los criterios taxonómicos utilizados en la Lista de Especies Silvestres de Canarias (2001 y 2004).
Todos los exsiccata se han depositado en el Herbario LPA del Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo en Tafira, Gran Canaria.

El género Picoa Vittad. (1831), nuevo género para el Catálogo fúngico de las Islas Canarias.
La primera noticia sobre este hongo se tuvo en 1993 a través de Águedo Marrero y Alejandro Perdomo, al remitir unas muestras desde Lanzarote, aunque identificadas en origen como papas crías (Terfezia spp.). Las características macroscópicas no coincidían con las de Terfezia, pero por distintas razones no se completó su estudio. Años más tarde, durante las I Jornadas Micológicas de Fuerteventura, en enero de 2005, algunos de los asistentes a una mesa redonda comentaron la existencia de unas criadas (nombre popular de Terfezia spp. en Fuerteventura) distintas, denominadas criadas de conejo en esa isla e hicieron diversas consideraciones acerca de su sabor amargo. Gracias a la colaboración de José Antonio De Vera Lima y Domingo Montañez se obtuvieron los primeros ejemplares de Fuerteventura para su estudio. Prácticamente, al mismo tiempo las recolecciones en Gran Canaria, Tenerife y Lanzarote dieron resultado con la obtención de más ejemplares, completando al poco tiempo la distribución en el archipiélago las recolectas en La Gomera. El estudio del material dio como resultado su pertenencia al género Picoa Vittad. (1831) estando presente hasta ahora en las islas de Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife y La Gomera.
Picoa lefebvrei (Pat.) Maire, nueva especie para las islas Canarias.
Picoa lefebvrei (Pat.) Maire, Annls mycol. 4: 332 (1906).
La Gomera: Leg: M. Innocenti. Borbalán (Valle Gran Rey). SMGC 2020.
Tenerife: Leg: D. Chávez , M. Innocenti & V. Escobio. Fasnia. 9 de abril de 2005. SMGC 2002; Leg.: D. Martínez de la Peña. Porís de Arico. 4 de marzo de 2006. SMGC 2023.
Gran Canaria: Leg.: A. Bailón, T. Quesada, L. de Saá & V. Escobio. Pico Viento (Tafira Baja). 1 de mayo de 2005. SMGC 2008.; Leg: V. Escobio & A. Bailón. La Dehesa (Almatriche). 4 de marzo de 2006. SMGC 0984; Leg: V. Escobio Aguatona (Ingenio). 18 de marzo de 2006. SMGC 0989.
Fuerteventura: Leg: J.A. de Vera Lima. Tetir. 25 de enero de 2005. SMGC 0998; Leg: D. Montañez. Tetir. 23 de enero de 2005. SMGC 0977; Leg: J. Acosta. Antigua. 18 de febrero de 2005. SMGC 1996; Leg: E. Vidarte. Lajares. 8 de marzo de 2005. SMGC 1963; Leg: C.C. Rodríguez Cabrera & V. Escobio. El Cotillo. 25 de febrero de 2006. SMGC 0982; Leg: V. Escobio & C.C. Rodríguez Cabrera. El Cotillo. 25 marzo de 2006. SMGC 0967.
Lanzarote: Leg: A. Bailón & A. Perdomo. Teguise. 6 de marzo de 2005. SMGC 1991; Leg: A. Bailón. Teguise. 19 de marzo de 2006. SMGC 1968.
El ascocarpo presenta forma variable, generalmente globoso a subgloboso, de 0,5 cm, a veces menos, hasta 4,0 cm de circunferencia. Peridio cubierto por verrugas que a menudo se resquebrajan dejando ver el color blanquecino del interior, la peridiopellis en estadio joven presenta un fino tomento, de un color que varía del pardo claro al oscuro y en ocasiones negrusco. Puede crecer en solitario, pero, normalmente, en la mayoría de las ocasiones se encuentran varios ascocarpos juntos. Crece de forma hipogea, aunque se pueden encontrar subhipogeos.
Hay que destacar que su aspecto externo varía considerablemente desde oscuro casi negro a pardo rojizo, incluso pardo chocolate. Igualmente muy variable es el tamaño y la forma, desde globosa a angulosa.
Gleba blanquecina cuando joven, tomando tonalidades primero crema, después pardo con la maduración, marmórea, veteada con venas blancas e incoloras.
Sabor dulce, olor muy agradable cuando joven, con la maduración se torna desagradable, a betún o gasoil.
Las ascas son globosas y presentan un corto pedúnculo, en su interior pueden contener hasta 8 esporas como máximo, siendo globosas a subglobosas, de pared lisa y gruesa, con una única gótula grande, negrusca, en su interior.
Los caracteres microscópicos diferencian esta especie de Picoa juniperii Vittad. por los pelos largos y pardos presentes en la peridiopellis.
Fructifica de enero hasta abril en zonas bajas, en una altitud comprendida entre los 100 (a veces menos) y los 450 m.s.n.m.
La vegetación en casi todos los puntos prospectados consiste en un matorral de tabaibas dulces, Euphorbia balsamifera, con abundancia de turmeros, Helianthemum canariense, y la presencia de tabaiba amarga, Euphorbia spp. y otras especies típicas de la formación vegetal como Senecio kleinia, Artemisia spp., Rubia fruticosa, Ceropegia spp., Aeonium spp., y diversas gramíneas o bien diversas variaciones de estos elementos en función de la isla, la localización geográfica y el grado de perturbación del espacio.
Todas las áreas de búsqueda están muy antropizadas, con abundancia de viviendas y almacenes y una densa red de carreteras y pistas, aunque permanecen relictos de vegetación muy bien conservados en todas las islas.
Picoa forma micorrizas con plantas de la familia Cistaceae, especialmente con el genero Helianthemum. Todas la recolectas efectuadas en las islas, hasta ahora, han sido en zonas de turmero, Helianthemum canariense (Jacq.) Pers.

Aspectos etnográficos.
El estudio de campo de estos hongos ha generado bastantes sorpresas, entre ellas la dificultad de saber de antemano qué especie será la que aparezca bajo el regaño (en la isla de Fuerteventura se llama así a la pequeña grieta que aparece en la superficie del suelo y que indica la existencia de los hongos creciendo en ese lugar. En el Norte de África y en Canarias, la búsqueda de los hongos se realiza de esta manera, tal y como se ha documentado con anterioridad (Khabar et alii, 2001, Rodrigo et alii, 2003, Jorge et alii, 2006, Becerra et alii, 2007)).
En efecto, una vez localizado el regaño, puede encontrarse Terfezia o Picoa o incluso otros géneros y especies. En las observaciones de campo parece que el regaño de Picoa es más grande que el de Terfezia en la mayoría de las ocasiones, quizás debido a que suelen crecer varios ejemplares juntos.
También es interesante destacar su abundancia y aunque suelen compartir los mismos espacios hay estaciones donde sólo se ha recolectado a lo largo de las campañas de prospección Picoa.
Picoa es bien conocida en las islas de Fuerteventura y Lanzarote. En la primera bajo la denominación de criadas de conejo y en Lanzarote como papas crías de ratón. No se consumen y en la isla de Fuerteventura se suelen dejar en el terreno, mientras que en el Norte de Lanzarote se suelen escachar (aplastar). En el Sur de Fuerteventura son muy poco conocidas. Desde Tuineje hacia el Sur parece que muy pocas personas las conocen y no se han recolectado en esas zonas. Por lo tanto, del trabajo de campo llevado a cabo hasta ahora en dicha isla, parecen ser más abundantes desde Antigua hacia el Norte. En esta localidad del centro de Fuerteventura se llaman criadas de conejo diversas especies de hongos hipogeos que todavía están en estudio. En Lanzarote también abundan en la zona central y septentrional de la isla.
Aunque no se utilizan para el consumo humano en ninguna de las dos islas, su sabor es muy agradable, siendo más fuerte que el de Terfezia.

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